01/10/2025
RESERVA 4432242821 Y/O 7861137282
Desarrollo ecoturistico dedicado al alquiler de cabañas, en un paisaje paradisiaco donde se puede practicar senderismo encontrarte con dos bellas cascadas y observar distintas especies de arboles, flora con variedad de orquideas helechos, y cactus, asi como mariposas, y aves tales como jilgueros, zenzontles, clarines y carpinteros.
Nuestras instalaciones cuentan, con 12 hectareas de areas verdes, alberca, ciclopista, lago, rio, restaurante los 365 dias del año
Espacios espectaculares para ceremonias y eventos
Visitanos en Facebook
Rancho Magollita
A veces pienso en los años que he vivido, en todas las personas que han cruzado mi camino, y en los rencores que alguna vez guardé.
La vida tiene una manera curiosa de enseñarte a dejar ir, de mostrarte que el peso del resentimiento solo te atrapa a ti, mientras que aquellos a quienes diriges tu rencor, muchas veces, ni siquiera se dan cuenta.
No sé si hay una edad específica para olvidar los rencores.
Quizás es algo que llega con la sabiduría que solo el tiempo puede traer.
Recuerdo que cuando era joven, me aferraba a cada agravio como si fuera una parte de mi identidad. El perdon es un acto de liberación, una puerta que se abre hacia la paz interior. No puedo decirte el momento exacto en que dejé de lado mis rencores, solo sé que un día, al mirar atrás, me di cuenta de que ya no estaban allí.
Ahora, en esta etapa de mi vida, me doy cuenta de que los rencores no valen la pena.
La vida es demasiado corta para vivirla atrapado en el pasado.
Prefiero llenar mis días con recuerdos felices, con el amor de mi familia, con la tranquilidad de saber que hice las paces con mi propia historia.
Así que, si me preguntas a qué edad se olvidan los rencores, te diría que no es cuestión de años, sino de sabiduría.
Cuando aprendes que el perdón es un regalo que te haces a ti mismo ahí es cuando comienzas a olvidar.
Ahí es cuando la vida se vuelve un poco más ligera, un poco más amable, y mucho más hermosa...