25/09/2026
CHILES CAPEADOS RELLENOS DE QUESO🌶️🧀
Ingredientes:
6 chiles poblanos grandes
300 g de queso Oaxaca, manchego o queso para derretir
4 huevos
½ taza de harina de trigo
Aceite, el necesario para freír
Sal al gusto
Para la salsa de jitomate:
5 jitomates maduros
¼ de cebolla
2 dientes de ajo
1 taza de agua o caldo de pollo
1 cucharada de aceite
½ cucharadita de orégano
Sal al gusto
Preparación:
Asa los chiles poblanos directamente sobre el fuego o en un comal, girándolos constantemente hasta que la piel quede completamente quemada y ampollada.
Colócalos dentro de una bolsa de plástico o recipiente tapado y déjalos reposar durante 10–15 minutos. Después retira cuidadosamente la piel quemada, haz una abertura a lo largo de cada chile y retira las semillas y las venas.
Rellena cada chile con una buena porción de queso y ciérralo con cuidado. Si es necesario, puedes sujetarlo con un palillo.
Para preparar la salsa, asa los jitomates, la cebolla y los ajos. Licúa con el agua o caldo hasta obtener una salsa uniforme.
Calienta una cucharada de aceite en una cacerola y vierte la salsa. Agrega el orégano y sal al gusto. Cocina a fuego medio durante 10–15 minutos, hasta que la salsa espese ligeramente y tome buen sabor.
Para el capeado, separa las claras de las yemas. Bate las claras con una pizca de sal hasta obtener picos firmes. Agrega las yemas una por una y mezcla suavemente hasta integrarlas.
Pasa cada chile relleno por harina, cubriéndolo ligeramente por todos lados. Después pásalo por el huevo batido, procurando que quede completamente cubierto.
Calienta suficiente aceite a fuego medio y fríe los chiles por ambos lados hasta que el capeado esté inflado, doradito y bien cocido.
Retira y coloca sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
Sirve los chiles calientes bañados con la salsa de jitomate y acompaña con arroz blanco, arroz rojo o frijoles de la olla.
Consejo:
Procura que los chiles estén bien secos antes de pasarlos por la harina. Además, el aceite debe estar caliente pero no demasiado; si está excesivamente caliente, el capeado se dora rápidamente y puede quedar crudo por dentro.