23/12/2025
El lugar donde nació el Palacio de Bellas Artes 🇲🇽
Antes de que hoy camináramos frente al Palacio de Bellas Artes, ese punto del Centro Histórico tenía otra historia muy distinta a la que vemos ahora en la foto comparativa. El sitio estuvo ocupado durante siglos por el Convento de Santa Isabel, fundado a principios del siglo XVII como residencia y espacio religioso para monjas concepcionistas. �
Estéticas UNAM
Con el paso del tiempo, y a partir de las Leyes de Reforma a mediados del siglo XIX, el convento fue expropiado y desocupado. Parte de sus instalaciones se transformaron en viviendas y en la Fábrica de Sedas Torcida Moreau, donde se trabajaba la seda y vivían obreras, madres solteras y otras familias que buscaban un lugar cerca del corazón de la ciudad. �
Esa fábrica —junto con las construcciones residenciales de la manzana delimitada por las calles de Santa Isabel (hoy Eje Central Lázaro Cárdenas), avenida Hidalgo y avenida Juárez— representaba una fase de la ciudad donde lo productivo y lo doméstico convivían con restos coloniales, y donde aún no se había decidido qué significaría ese espacio para el resto de México.
A principios del siglo XX, bajo el gobierno de Porfirio Díaz, se tomó la decisión de demoler todas esas construcciones para levantar un nuevo Teatro Nacional, que con el paso de los años se transformó en el Palacio de Bellas Artes que conocemos hoy.
El contraste entre las dos imágenes —la antigua con el convento convertido en fábrica y viviendas, y la actual con su fachada de mármol blanco que domina la plaza— no solo muestra un cambio arquitectónico, sino también un cambio cultural profundo: de una ciudad marcada por su pasado colonial y por la vida cotidiana de sus habitantes, a una capital que proyecta una identidad nacional, artística y monumental.