11/09/2022
Luego de 100 años de extinción en la región, el bisonte americano ya corre libre por las llanuras de México 🇲🇽
Luego de más de cien años de ausencia, el bisonte americano regresa a Coahuila y ya vive libre en los llanos. Apenas en 2020, la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas logró establecer una segunda manada de estos hermosos animales.
El bisonte americano de las llanuras, cuyo nombre científico es Bison bison, es el mamífero terrestre más grande del continente americano. Anteriormente, el hábitat del bisonte incluía México, Estados Unidos y Canadá. Su presencia fue de suma importancia para los pueblos originarios del norte, quienes lo integraron a su cosmovisión.
Organismos como la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) estimaron que hace un par de siglos la población mundial de bisontes era de 30 millones. Desgraciadamente intervinieron las manos de los Colonos Europeos y las formas coloniales ya principios del siglo XX solo quedaban unos 1.000 ejemplares. Entre las principales causas de lo que podría ser su extinción se encuentran la caza masiva por parte de los Colonos europeos, las enfermedades y la destrucción de las praderas en las que habitaban.
El caso de México fue aún más agudo. Los estados de Coahuila, Chihuahua, Sonora, Nuevo León y Durango alguna vez fueron santuarios del bisonte americano.
Sin embargo, a mediados del siglo XIX se extinguió en México. Hace algunos años, varios organismos gubernamentales, universidades, sociedad civil, organizaciones internacionales y empresas privadas decidieron devolver el bisonte a la región tradicional para ayudar y equilibrar el Serengeti americano.
Para ello, el Servicio de Parques Nacionales de los Estados Unidos donó 23 bisontes. Hace once años la Reserva de la Biosfera Janos en Chihuahua recibió los ejemplares, los cuales fueron reproducidos y actualmente suman 200 individuos. Ahora le toca el turno a Coahuila, que ha recibido 19 ejemplares de bisonte americano para repoblar la región y ha llegado hasta el estado de Hidalgo, donde antaño fue lugar de apareamiento.
Fuente: Camino Rojo