09/06/2020
Pueblo Sumergido del Siglo XIX
Su origen se remonta hacia 1650, cuando un pequeño pueblo se estableció a la orilla de un ojo de agua, donde los indígenas producían tequezquite, material utilizado en la fabricación de jabón, para purgar el ganado vacuno y equino y así venderlo a los comerciantes de mercaderías a su paso con destino a Acapulco. También sembraban ajonjolí y maíz. Este poblado tenía un templo perteneciente de la orden de los frailes dominicos del monasterio de Tlaquiltenango, dedicada a San Juan Bautista.
En el siglo XIX, los hermanos Miguel y Leandro Mosso, dueños de la hacienda San José Vista Hermosa, fueron convirtiendo todos los terrenos del pueblo disponibles, en tierras de riego para siembra de caña de azúcar. Al desviar los “achololes” (agua sobrante de los riegos de los campos de caña) hacia el valle, se aumentó el volumen de agua del Lago de Tequesquitengo a tal grado que los habitantes del poblado tuvieron que irse a vivir a las partes más altas, pues para 1865, el agua llegó a cubrir totalmente hasta la torre del templo. El antiguo pueblo de Tequesquitengo se asentó en un terreno conocido como paisaje “Kárstico” o “dolina”, que es un área con grandes concentraciones de roca caliza que va disolviéndose gradualmente por la acción erosiva del agua
Wakesurf en Tequesquitengo
Sin embargo John Womack Jr. cita en su libro (tesis) sobre Zapata y la Revolución Mexicana (pág 44) “De estos fracasos, el más impresionante fue sin duda el de Tequesquitengo. Los campesinos habían ofendido al dueño de la cercana hacienda de San José Vista Hermosa, el cual, a manera de represalia, metió su agua de riego al lago e inundó todo el pueblo…”