24/08/2026
¿Sabías que en Mitla hay muros decorados con miles de piezas de piedra colocadas una por una, sin usar mezcla para unirlas? Y lo más impresionante es que buena parte de ese trabajo sigue ahí después de unos 700 años.
En el norte del Valle de Tlacolula, Oaxaca, se encuentra la zona arqueológica de Mitla, una de las ciudades más importantes de los zapotecas después de la caída de Monte Albán. El sitio comenzó a cobrar gran importancia desde el siglo IX y alcanzó su apogeo alrededor del año 1200, cuando se convirtió en un importante centro político y religioso de los Valles Centrales.
Hoy podemos reconocer cinco grandes conjuntos arquitectónicos, pero hay uno que destaca especialmente por su decoración: el Grupo de las Columnas.
La estructura que aparece en esta fotografía forma parte de ese conjunto y corresponde al palacio del Patio D, también conocido como el Patio de las Grecas. Era un espacio de carácter privado, organizado alrededor de un patio y compuesto por habitaciones de acceso restringido. El Grupo de las Columnas fue construido durante el Posclásico Tardío y su arquitectura se estima, de manera general, entre los siglos XIII y XIV.
Y aquí es donde Mitla empieza a ponerse realmente interesante.
Mira con atención los muros de la fotografía. No estás viendo un dibujo grabado sobre una pared.
Las grecas están formadas por pequeñas piezas de piedra cuidadosamente cortadas, pulidas y ensambladas para crear cada uno de los diseños geométricos. En muchos casos se colocaban como verdaderos mosaicos, ajustando las piezas entre sí sin necesidad de argamasa.
Los arqueólogos han identificado en Mitla una enorme variedad de estos diseños. Algunos forman espirales, otros líneas escalonadas y otros combinaciones geométricas mucho más complejas.
Además, estas fachadas no eran originalmente del color que vemos hoy. Existen evidencias de que los frisos recibían una capa de cal y estaban pintados de rojo, por lo que estos edificios debieron tener una apariencia muy distinta a la que imaginamos actualmente.
También hay algo importante sobre las famosas grecas de Mitla: no existe una única interpretación aceptada sobre lo que significaban.
El motivo conocido como xicalcoliuhqui, o greca escalonada, aparece en diferentes culturas mesoamericanas y ha sido relacionado por distintos investigadores con conceptos como la serpiente, el agua en movimiento, los ciclos y la dualidad. En Mitla, además de su posible carga simbólica, las grecas ayudaban a marcar la importancia y jerarquía de los edificios y de quienes los ocupaban.
Eso hace todavía más interesante esta fotografía.
Cada pequeño bloque que ves implicó cortar la piedra con precisión, darle la forma necesaria y colocarla en el sitio exacto para que encajara con las demás. Y no hablamos de una sola franja decorativa: estos patrones cubren grandes extensiones de los muros.
La piedra y la técnica fueron tan resistentes que, aproximadamente siete siglos después, todavía podemos reconocer buena parte de los diseños originales.
Y Mitla guarda todavía más sorpresas: debajo de algunos de estos palacios existen tumbas cruciformes asociadas a personajes importantes, lo que muestra que en este lugar la arquitectura, el poder y las prácticas funerarias estaban profundamente relacionados.
Por eso, cuando veas una fotografía de Mitla, vale la pena detenerte en los detalles. Esas pequeñas piezas que parecen formar simplemente un patrón geométrico son el resultado de una enorme precisión técnica y de una tradición arquitectónica que los zapotecas llevaron a un nivel extraordinario.
Espíritu Curioso, dime, ¿a ti también te impresiona pensar que estas grecas fueron ensambladas pieza por pieza y que todavía podemos verlas después de unos 700 años? 🙂
📸 IG: joaorangelc