Santa Cruz Coyotepec

Santa Cruz Coyotepec La localidad de Santa Cruz Coyotepec está situado en el Municipio de San Juan Atenco (en el Estado Algunos de ellos fueron CC. Los comisionados que iban a la Cd.

La unión de varios hombres, provenientes de lugares distintos, hombres sin hogar y sin destino, que solo llevaban puesto el corazón, dio como resultado el florecimiento de este bonito pueblo. Luis Fuentes, Guillermo Dominguez, Apolonio de la Luz, Apolonio Crisanto, Estanislao Martínez, Inocencio Guarneros, Martin López, Jesús Quirino, entre otros
La primera intención de aquel grupo de personas por

dejar de ser nómadas, ocurrió el 4 de marzo de 1932, aquellas personas venían de diversas fincas y sus casas se encontraban enclavadas en terrenos de la hacienda de Santiago Ocotepec, cuya dueña era la Sra. Leonor Mier de Rincón Gallardo, a inmediaciones del puente del ferrocarril mexicano, México-Veracruz, denominado “El Coyote”, siendo la superficie ocupada menos de una hectárea. Todo comenzó allá por 1928, eran aproximadamente diez familias que provenían de diferentes lugares, algunos de Aljibes, Chiconquia, otros del estado de Veracruz, de Atoyatempam, de algunas haciendas como “Limones”, “La Preciosa”, “San Cayetano”,” Santa Inés”; donde trabajaban desde que eran niños, ahí era su casa, ahí vivían sus padres a las órdenes del amo y señor de sus vidas, bajo el látigo del capataz y de la infame “Tienda de Raya”. La mayoría tenía entre 17 y 22 años en promedio de edad, los cuales tenían grandes ilusiones, por ello se fueron a vivir a la falda del monte, en un lugar conocido como “Horno de la Mata”, donde le pusieron al pueblito el nombre de “José María Morelos”, formado por 30 hombres y 38 mujeres. La estancia en aquel lugar duro tres años (1928-1930) de miseria y dolor, solo la creencia en dios los mantenía vivos y con esperanza de triunfar algún día. Al no poder lograr nada, tuvieron que regresar a las haciendas, otros al bajío en busca de alimento y libertad. Diez años habían pasado desde la derrota de Pancho Villa en Celaya, había caído el Apóstol del agrarismo, Don Emiliano Zapata, Carranza había sido asesinado en Tlaxcalantongo y de la Revolución no se había conseguido nada, todos los que lucharon por la emancipación del pueblo, los pobres siempre pobres, ahora más pobres que nunca, las haciendas como siempre, muy ricas, capataces y caporales, se sentían como dioses, sus abusos eran insoportables, la revolución no les había hecho mella, su desprecio hacia los peones era tanto, aun perro lo querían más que a un trabajador, el proceso de redención no daba sus frutos, el hambre circundaba por todos lados; aunque en algunos Estados como Sonora y Chihuahua los grandes latifundios pasaban a favor de los humildes, bajo los gobiernos presidenciales de Plutarco Elías Calles y Álvaro Obregón, entre los años de 1924 y 1929. El 10 de enero de 1932 fue la antesala del triunfo después del dolor, un grupo de hombres, mujeres y niños se instalaron junto a la vía del ferrocarril en los límites del ejido de Santa Catarina Villanueva, donde duraron 55 días, y fue hasta el 4 de marzo de 1932, a sugerencia del Sr. Artemio García, que se desplazaron hacia el puente en dirección de “Los Bordos” que era ejido de la hacienda de Ocotepec; así es que en esta fecha nacía un nuevo pueblo denominado “El Coyote”, pero muchos lo conocieron como “Puente Coyote”. Amanecieron el 5 de marzo de 1932 en un nuevo pueblo hecho de pencas, ramas, zacatón, sotol y quiotes; pero con el más grande sufrimiento, por carecer de alimentos y agua, el sufrimiento era general en todas las humildes familias, hambre y sed que rayaba en la locura que se vivía aquel día, pasando por la prueba más grande de su existencia, amparados por la bendición de dios. El sufrimiento ahí duro nada menos que un año y dos meses (del 5 de marzo de 1932 al 5 de mayo de 1933); “Dios castiga, pero da de comer”, es un dicho o refrán popular que se dice desde mucho tiempo atrás; trabajaba en la famosa hacienda de “Santiago Ocotepec”, un buen hombre, su labor ahí era cuidar el monte y ser milpero, su nombre histórico fue “Don Ascensión Urbina”, de un corazón enorme, el cual les dijo una tarde de marzo de 1932 que podían subir al monte por pencas, raíz, mamaches, leña, cacayas, quiotes, ramas, zacatón pero con la advertencia de cuidarse de los caporales de la hacienda, a lo que Don Ascensión dijo –Que yo seré una tumba-. Aquel grupo de hombres manifestaron su agradecimiento y esa misma noche fueron en bola al cercano monte de “Tres Encinos” por todos esos menesteres que tanta falta hacían. En aquellos días de marzo se levantó un censo que arrojaba los siguientes datos: 131 habitantes, 28 jefes de familia y 48 personas que deseaban dotación ejidal. Habían transcurrido 6 meses y 21 días de la fundación de “El Coyote” y la gestión por adquirir ejidos no se vislumbraba halagüeña, vivían amenazados por los hacendados, los líderes agrarios de la región no lograban nada y el 25 de septiembre de 1932, los representantes del Coyote (C. Luis Fuentes, Juan Guillermo Dominguez, Apolonio de la Luz y Martin López), se dirigieron a la ciudad de Puebla ante el C. Gobernador del Estado, el General José Mijares Palencia, pidiendo dotación de tierras ejidales. de Puebla por información y a dejar documentos, se aventuraban en largas caminatas de más de 35 horas seguidas que eran extenuantes, fueron verdaderas odiseas, llenas de tristeza, cansancio y dolor. Los comisionados platicaban que en la Cd. De Puebla conocieron a un hombre llamado “Gabino Pérez” quien les ofreció su hogar para descansar, les dio hospedaje y alimentación cada vez que lo visitaban, gran personaje de un corazón más grande que el cielo. El 10 de febrero de 1933, se publicó en el diario oficial número 12, la siguiente notificación al C. Luis Armas como apoderado de la hacienda de Ocotepec, el plazo que le concedía la ley para objetar las diligencias, de dotación ejidal efectiva. En esos días los colonos del “Coyote”, vivían amenazados por gente de la hacienda; pero lejos de sentir miedo, fue un coraje que hizo que acudieran a otros pueblos a buscar armas para responder a dichas amenazas, pero gracias a dios, eso nunca sucedió. Sin embargo otras haciendas si cumplieron su amenaza, los dueños de la Preciosa y San Diego, en una madrugada de marzo del 33’, incendiaron las casitas de los colonos de “Maravillas” y “Ahuatepec del Camino”, estos denigrantes hechos al estilo de la edad media, fueron la chispa para apresurar las dotaciones ejidales en esta región de Chalchicomula, pues todo esto llego a los oídos del Gobernador, que de inmediato ordeno la repartición y deslinde de las haciendas mencionadas, entre esos colonos figuraba en primer lugar “El Coyote” ya para esos días se conocía como “Coyotepec” derivado de “El Coyote” ese nombre aparecía ya en solicitudes anteriores. En los primeros días de abril de 1933 llego un famoso líder agrario de la región de Chalchicomula, muy conocido por ayudar al campesino, aunque esta vez sería la excepción. Manifestando el respaldo presidencial y de manera despectiva, pido que se le entregaran los documentos de petición de ejido y al mismo tiempo firmar de conformidad. Todo se convirtió en un ambiente de tristeza y resignación; pero a la mañana siguiente se dirigieron a la Estación de San Andrés a telefonear al Lic. Juan Castillo, comisionado por el C. Gobernador en recoger y apresurar las diligencias de petición ejidal al cual le comentaron lo sucedido un día anterior, a lo que el reacciono furioso de aquel señor, pero muy tranquilo les pidió que regresaran sin cuidado, que a más tardar en 15 días tendrían ejido. Aquellas palabras del Lic. Les cayeron como un rayito de luz y al tercer día llego el Sr. Hilario Galicia con todos los documentos confiscados y pidiendo disculpas, al mismo tiempo que los felicitaba por el Nuevo Pueblo pero a pesar de las palabras la gente le dijo que era un mal amigo. La noticia cumbre se dio a la llegada de una notificación por telegrama, vía: Puebla-Estación San Andrés el día 22 de abril de 1933, sobre la llegada del Ing. Alfonso Torres para llevar a cabo el reparto ejidal. Muchos soles de sufrimiento, al fin eran coronados con la rama de laurel y el grito de victoria. Muy de mañana, con notables sonrisas, caminaban por la única senda o camino nacional de la vía, mirando siempre para el norte, lugar por donde aparecería el tren de pasajeros, Ferrocarril Mexicano, vía México-Veracruz. Una comisión iría a encontrar al Ingeniero, integrada por los Señores Margarito Aburto, Juan Guillermo Dominguez y Apolonio Crisanto aquel día 27 de abril. Después del recibimiento se dieron las indicaciones necesarias y al día siguiente fue la planeación con un recorrido general de acuerdo al mapa elaborado por el Ingeniero Torres, pero cabe mencionar que en el dicho mapa no existían cerros, solamente las hectáreas como dotación ejidal equivalente a 384 hectáreas para 48 colonos y una fracción de 66 lotes de 50x100 m2, para la zona urbana, es decir para fundar el futuro pueblo que se llamaría “Coyotepec”. Aquel histórico 29 de abril de 1933, la dueña de la hacienda Doña Leonor Mier de Rincón Gallardo, en persona se presentó en puente Coyote ante el Ingeniero Torres muy de mañana para tratar un asunto muy importante; ella propuso un intercambio, una franja que comprendía 48 hectáreas a cambio de aproximadamente 500 hectáreas de monte (las cuales actualmente pertenecen al ejido de Santa Cruz Coyotepec), abarcando los 3 rincones que son: “Paredones”, “Miquixtla” y “Rincón Grande”. El Ingeniero Torres lo analizó detenidamente, concluyendo que este intercambio les beneficiaria mucho más a los habitantes del futuro pueblo de Coyotepec. Una vez que se dio el viernes 5 de mayo de 1933, y ya hecho el reparto del ejido, algunos escogieron un lote para construir su casa, no sin antes planear la ubicación del lote de la iglesia, el lote del pozo de agua, el lote para la escuela y así pasaron varios días midiendo y clavando estacas. Hasta ahí fue la conclusión de un primer capítulo en la historia del nacimiento de Coyotepec y el inicio de muchos otros llenos de aventuras, trabajo y prosperidad. CONTINUARA…

05/05/2026
Gracias a toda La comunidad que gracias a su cooperación se llevó a Cabo, la fiesta patronal  de nuestro  bello Santa cr...
05/05/2026

Gracias a toda La comunidad que gracias a su cooperación se llevó a Cabo, la fiesta patronal de nuestro bello Santa cruz Coyotepec

Gracias también al comité organizador que por su gran esmero se logró una gran fiesta, al comité de la iglesia,y todas las personas que pusieron su granito de arena

Dios les multiplique cada peso que isieron llegar 🙏 pará lograr algo tan bonito serán bendecidos hoy y siempre AMEN

Dirección

Coyotepec
Puebla
75196

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