Casa amueblada para rentas y hospedajes en el Centro Histórico de Campeche. 3 Habitaciones con baño
23/01/2024
Nuestra casa dice adiós a su segunda generación de doctores que llegan a Campeche con la misión de hacer un año de su residencia para continuar especializándose.
Nos despedimos de Josse, Adriana, Anel y Brenda, con nostalgia pero felices de haberles dado cobijo en sus largas noches de estudio y un hogar cálido para volver después de sus jornadas.
La ubicación de nuestra casa en el Centro Histórico, calle 61 entre 12 y 14, es ideal para quienes vienen a trabajar en sus prácticas y residencia en los hospitales del centro: hospital general y hospital del seguro social, ya que queda a muy corta distancia para llegar a pie.
A los alrededores de la casa hay todo tipo de servicios, como lavanderías, cocinas económicas, cafés y restaurantes que les facilitarán el día a día y permitirán disfrutar su tiempo en la ciudad.
Si eres médico y vienes a Campeche, a hacer tus prácticas o residencia ¡contáctanos!
Nuestra casa totalmente amueblada cuenta con 3 habitaciones (con 4 camas en total) cada una con su baño completo, aire acondicionado y Smart T.V, cocina equipada, internet y una cómoda área de estudios que ha acompañado a muchos médicos en sus noches de preparación.
Para más información escribe por WHATSAPP al +52 981 133 8754
06/12/2020
El espectáculo de fuentes Poesía de Mar en el malecón de Campeche.
Campeche es hermoso en el malecón ❤️🧡💛
📸 Julio Ortiz
29/10/2019
Thank you Nicole!! 🇨🇦 Hope to see you again soon 😀
16/10/2019
Gracias Pies Viajeros 🤩🥰🤩🤩🥰❤️ Nos alegra que hayas disfrutado tanto nuestra casa y esperamos que regreses pronto!
Dirección
Calle 61 #43 Entre 12 Y 14 San Francisco De Campeche
Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando 43 LUNAS. Campeche Homestay publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.
Yo soy Ana Lucía, anfitriona principal de nuestra casita. Si haces una reservación, o tienes alguna duda sobre la casa, probablemente seré yo quien te responda, aunque tal vez no alcancemos a conocernos en persona, y aquí sabrás por qué.
Esta historia empezó cuando me fui a vivir a la Ciudad de México, en agosto del 2017 (después de eso ya volví y me fui unas cuantas veces más ;) ) Mi mamá, Rosa, a quien probablemente conocerás si te hospedas en “43 Lunas” había dejado de trabajar hacía poco más de un año. Se había involucrado en proyectos temporales, pero ahora que yo había dejado la casa otra vez, ella quería “algo más”. Algo en lo que pudiera enfocar su tiempo, energía y amor, y lo más importante, “algo que fuera suyo”.
Esta familia es de 3 y a los 3 nos encanta viajar. No necesitamos pretexto ni demasiada insistencia de alguien más, para elegir un nuevo destino y emprender vuelo. Digamos que somos “viajeros experimentados”, por lo que la idea de ser anfitriones, a los 3 nos llamó la atención. Sabemos lo que buscamos cuando hacemos una reservación, así que muy bien sabemos lo que debemos ofrecer para hacer aún mejor la experiencia de un viajero en nuestra hermosa ciudad.
Cuando mamá nos presentó la idea, como un proyecto familiar, definimos exactamente lo que queríamos para nuestra casita, y ella comenzó su búsqueda. No pasó demasiado tiempo hasta que encontró lo quería: “una casa colonial, recientemente remodelada, cerca de la calle 59” y con una distribución de espacios específica.
Yo, además de ser viajera, también soy arquitecta e interiorista, así que una vez adquirida la propiedad, era mi turno de hacer la magia, una de las cosas que más disfruto hacer: transformar un espacio. Con ayuda de mi hermano, experto en tiendas y su gusto impecable, elegimos personalmente cada sábana, cada almohada y cada funda. Recolectamos antigüedades para incluir en la decoración y adaptamos el comedor antiguo de ratán de casa de los abuelos, para regalarle una nueva vida.
En diciembre del 2018 la casa estuvo lista para recibir a sus primeros huéspedes: Guido y su familia. ¡La experiencia no pudo ser mejor! Ellos se fueron felices y a nosotros en ese momento nada podía darnos más alegría. Después de Guido, hemos recibido decenas de familias, incluida la nuestra extendida un par de veces!, así como amigos y amigos de amigos, cientos de viajeros han pasado por aquí y nada nos emociona más que cuando descubrimos que se fueron felices y pusimos un granito de arena para hacer de su estancia, una placentera experiencia.
Sabemos que esta casa fue el mejor proyecto familiar que pudimos elegir y hoy, en este equipo de tres, cada quien cumple su función. Para mamá, es su ocupación principal. Para mi hermano y para mí es una de las que más disfrutamos.
Si te preguntas por el nombre, busca el número 43 en la tradicional lotería campechana ;)