08/03/2026
El trabajo de Fabteria nos recordó que el diseño puede comenzar con algo tan cotidiano como los restos de un oficio —cáscaras, fibras, semillas— y que, con atención y creatividad, esos materiales pueden transformarse en nuevas posibilidades.
Ese espíritu conecta profundamente con nuestra forma de entender la hospitalidad.
Así como en la panadería el pan nace de procesos invisibles —fermentación, paciencia, cuidado—, creemos que los espacios también pueden fermentar encuentros, conversaciones y descubrimientos.
Recibir proyectos como Fabteria en Casa de los Olivos es parte de esa visión:
un lugar pequeño, íntimo y vivo, donde las personas no solo llegan a descansar, sino también a conectar con ideas, con procesos y con otras maneras de habitar el mundo.