19/12/2025
En Xquenda el tiempo aprende a respirar,
vacaciones que se deslizan lentas entre palma y sal,
Huatulco se abre como un sueño azul al amanecer
y el cuerpo recuerda, sin prisa, cómo es estar en paz.
Aquí la luz toca suave la piel cansada,
y cada día nace con promesa de descanso verdadero.
Entre mares tranquilos y silencios que curan,
Xquenda guarda el pulso secreto del viaje perfecto:
vacaciones que no se olvidan,
Huatulco latiendo en el pecho como un hogar lejano.
Quien llega, se queda un poco más…
porque hay lugares que no se visitan, se sienten.