12/07/2026
El día que cambiamos la rutina por rugidos: Nuestra aventura familiar en Puebla
Sábado por la mañana.
El coche va cargado con mochilas, un par de gorras para el sol y esa energía única que solo tienen los viajes en familia. Nuestro destino: Africam Safari. Los niños llevan días hablando de jirafas, leones y elefantes, pero como papás, nosotros íbamos pensando en la logística: ¿Dónde dejamos el coche seguro? ¿Habrá mucha fila para los boletos?
La respuesta a todas nuestras dudas llegó en cuanto cruzamos la entrada del Hotel Puebla Inn Express.
Lo primero que sentimos al llegar fue un gran alivio.
Nos recibió un estacionamiento seguro y vigilado, exclusivo para los huéspedes. Saber que el auto —y todo lo que dejamos dentro— estaba completamente protegido nos quitó un peso de encima.
Adiós preocupaciones, la mente ya estaba en modo vacaciones.
Al hacer el check-in, llegó la mejor sorpresa del día.
En la misma recepción, sin filas, sin contratiempos y mientras los niños observaban fascinados el lobby, compramos directamente nuestros boletos para Africam Safari.
En menos de cinco minutos ya teníamos las llaves de la habitación en una mano y los pases al safari en la otra. Cero estrés.
El gran encuentro con la naturaleza
Con los boletos listos y el coche resguardado, salimos directo a la aventura. Entrar a Africam Safari es como cruzar una frontera hacia otro continente.
Con las ventanas arriba y los ojos bien abiertos, avanzamos lentamente mientras una manada de cebras cruzaba justo frente a nosotros.
El momento cumbre fue cuando las jirafas se acercaron tanto que pudimos ver el detalle de sus manchas y sus enormes ojos.
Los gritos de emoción de los niños dentro del auto pagaron cada kilómetro del viaje. Estábamos viviendo un documental en vivo.
Un descanso merecido
Después de caminar por la zona de aventura, ver el vuelo de las aves y disfrutar de la tarde poblana, el cansancio empezó a pasar factura.
Volver al Puebla Inn Express fue como llegar a un refugio. Las habitaciones, amplias y diseñadas para familias, nos recibieron con camas comodísimas y un ambiente de total tranquilidad.
Mientras los niños caían rendidos recordando al león que vieron de cerca, nosotros respiramos hondo, agradecidos por haber elegido un lugar que entendió perfectamente lo que una familia necesita: seguridad, practicidad y un descanso impecable.
Puebla nos regaló recuerdos imborrables, y este hotel, la tranquilidad para disfrutarlos al máximo. Experiencias VIP Hotel PueblaInn