24/10/2026
¿HASTA DÓNDE LLEGAN NUESTROS DERECHOS SOBRE LOS INMUEBLES QUE PUBLICAMOS?
Un par de colegas compartieron en el foro su molestia al descubrir que una plataforma inmobiliaria estaba publicando propiedades de su cartera, incluyendo fotografías, descripciones, precios y hasta su nombre comercial, sin que ella lo hubiera autorizado.
La pregunta que me hago ...
¿Qué derechos tenemos realmente sobre nuestros anuncios una vez que los publicamos en Internet? - ¿Lo que publicamos sigue siendo nuestro?
Cuando anunciamos una propiedad en Urbania, Adondevivir, Facebook o nuestra web, hacemos pública información como el precio, ubicación, metraje y características del inmueble. Y esos datos, por lo general, no son exclusivos de quien los publicó primero.
Pero una cosa son los datos y otra las fotografías, videos o textos originales que preparamos para promocionar una propiedad. Estos contenidos pueden estar protegidos por derechos de autor y no necesariamente pueden copiarse libremente.
¿Y si otra plataforma publica nuestros anuncios?
Hoy existen plataformas que reúnen anuncios de distintos portales. Algunas trabajan mediante convenios comerciales y otras utilizan sistemas automáticos para recopilar información.
¿Sabemos realmente qué estamos autorizando cuando aceptamos los términos y condiciones de un portal inmobiliario?
Quizás, sin darnos cuenta, estamos permitiendo que nuestros anuncios se distribuyan en otras plataformas.
Por eso, antes de concluir que alguien está actuando ilegalmente, habría que averiguar de dónde obtuvo la información y qué autorizaciones existen.
También está el tema del uso de nuestro nombre comercial. No es lo mismo identificar correctamente al anunciante original que utilizar su nombre dando a entender que existe una relación comercial que nunca fue autorizada.
¿Y quién se queda con los clientes?
Imaginemos que una plataforma reproduce nuestro anuncio y, antes de mostrar nuestro teléfono, le pide al interesado su nombre, correo y celular.
¿Es ilegal?
No necesariamente, siempre que cumpla con las normas de protección de datos personales..... Pero ¿quién se queda con esos contactos? ¿Los comparte con nosotros? ¿Los utiliza para ofrecer otras propiedades?
Porque una cosa es ayudarnos a difundir nuestros inmuebles y otra es utilizar nuestros anuncios para construir una base propia de potenciales clientes.
Lo injusto no siempre es ilegal
Como agentes, generalmente vemos con malos ojos que alguien aproveche nuestro trabajo. Nosotros captamos la propiedad, tomamos fotografías, preparamos el anuncio, invertimos en publicidad y luego aparece alguien que pretende beneficiarse de todo ese esfuerzo.
Naturalmente, nos molesta.
Pero debemos distinguir entre lo que consideramos injusto, lo que nos parece poco ético y lo que realmente es ilegal.
No todo lo que consideramos injusto es necesariamente ilegal. Pero tampoco todo lo que es legal es necesariamente ético.
Y eso vale tanto para los agentes como para las plataformas inmobiliarias.
La tecnología está cambiando nuestro negocio. Cada vez resulta más fácil recopilar, compartir y redistribuir información publicada en Internet.
Todos queremos la mayor difusión posible para nuestras propiedades, pero también queremos proteger nuestro trabajo y los clientes que generamos.
¿Hasta qué punto podemos tener ambas cosas?
algunas preguntas:
¿Puede otro agente utilizar información de una propiedad que encontró publicada en Internet?
¿Y si utiliza nuestras fotografías o nuestro nombre comercial?
¿Deberían las plataformas pedirnos autorización antes de reproducir nuestros anuncios?
¿Dónde termina la libre competencia y comienza una práctica desleal?
Yo no tengo las respuestas
Creo que todos sabemos cuánto trabajo hay detrás de una buena captación y comercialización. Y ese esfuerzo merece respeto.
Pero también debemos entender que, cuando publicamos información en Internet, no necesariamente mantenemos el control exclusivo sobre todo lo que difundimos.
Quizás la pregunta no sea solamente qué derechos creemos tener sobre nuestros anuncios, sino cuáles tenemos realmente y qué prácticas queremos promover entre nosotros.