18/03/2026
Una iglesia ubicada en San Francisco ha abierto sus puertas durante las noches para ofrecer refugio a personas que viven en la calle, permitiéndoles descansar en un lugar seguro y protegido.
Se trata de la Iglesia de San Bonifacio, que desde hace casi 15 años permite que hombres y mujeres sin hogar pasen la noche dentro del templo. La iniciativa surgió como respuesta al creciente número de personas que dormían en las calles de la ciudad sin un lugar donde resguardarse.
El proyecto, conocido como Proyecto Gubbio, fue impulsado por el sacerdote Louis Vitale junto a la activista comunitaria Shelly Roder en 2004. Gracias a esta iniciativa, alrededor de 225 personas sin hogar pueden descansar cada noche en los bancos de la iglesia.
Los responsables del programa explican que no se hacen preguntas ni se exigen formularios para entrar. El objetivo es eliminar barreras y ofrecer un espacio donde todos sean recibidos con respeto y dignidad.
Además de un lugar para dormir, el templo también proporciona mantas, calcetines y kits de higiene para quienes lo necesitan. El proyecto busca enviar un mensaje claro: que las personas sin hogar también forman parte de la comunidad y merecen ser tratadas con amor y compasión.
Para muchos feligreses, esta iniciativa refleja el llamado cristiano a cuidar de los más vulnerables, recordando que la iglesia debe ser un refugio para quienes están cansados, hambrientos o atravesando momentos difíciles.