02/04/2026
El mar no es mar,
es un espejo herido de luz,
donde el sol se desangra
en monedas de oro.
Las nubes—caballos lentos—
cruzan el cielo con pezuñas de sombra,
y dejan caer,
gota a gota,
el misterio.
Allá, donde la costa se curva,
la tierra suspira en verde oscuro,
como si guardara secretos
que nadie se atreve a decir.
Y tú—
quieto ante el brillo—
no sabes si mirar,
o arder.
Porque hay instantes
que no se viven,
se atraviesan—
como un cuchillo de luz
en el pecho.
Y este—
este es uno de ellos
-Chinito García Lorca