Casa Degraciela - Hotel Boutique
Cuenta la historia que en 1920, Doña Graciela Jiménez, esposa de Don Alfonso Cornejo Guerrero habitó esta casa construida a finales del siglo XIX. Don Alfonso y Doña Graciela, a pesar de estar casados, vivían en casas diferentes como una forma de vida muy peculiar ambos decidieron llevar. Don Alfonso era una persona estrictamente dedicada al sector agropecuario, especialmente el café, y mantenía su área de trabajo en otra casa situada atravesando el parque; mientras que Doña Graciela, era de oficios del hogar y no se involucraba en las labores de su esposo. Cuentan personas que trabajaron para ambos, que Don Alfonso llegaba a visitarla diariamente a la hora del almuerzo; por la tardes llegaba por café y su postre favorito, arroz con leche, y por las noches a cenar, escuchar música y tomar una copa de brandy y fumar habanos.
La casa de Doña Graciela, sufrió dos transformaciones hasta la fecha: En 1962, luego de ella fallecer a sus 70 años, la transformación consistió en cambiar la estructura original de bahareque a sistema mixto; y en el 2001, a raíz de los terremotos de ese año, se reforzó la infraestructura general de la casa manteniendo el estilo colonial que siempre la caracterizó.
Actualmente la casa es propiedad del nieto y bisnieto de Doña Graciela, y a lo largo de los años ha sido utilizada como residencia de descanso. En los últimos 15 años, siempre ha sido un atractivo tanto como para turistas nacionales como internacionales que piden entrar a la casa para tomar fotos y apreciar su belleza. A partir del año 2014, por primera vez, abre sus puertas al público brindando el servicio de hospedaje a través de un Boutique Bed & Breakfast.
Casa Degraciela es una propiedad privada la cual tiene una antigüedad de 150 años. La casa cuenta con muchos puntos a favor: su antigüedad, su belleza arquitectónica, la exquisitez de su decoración, la comodidad de sus instalaciones, la tranquilidad a pesar de estar ubicada en el centro de la ciudad, la cercanía de la diversidad de comercios dentro de la ciudad. Cada una de las habitaciones está particularmente decorada con el mobiliario utilizado por los antepasados de los actuales propietarios, pero la experiencia de la estadía se adapta a los más exigentes estándares de confort y calidad de los hoteles de hoy en día.