08/31/2025
Mi amor:
Hace un mes que partiste y aún mi corazón se niega a aceptarlo. El tiempo avanza, pero para mí todo se detuvo el día en que te fuiste. El vacío que dejaste es inmenso, una herida que late en cada amanecer y en cada noche de silencio. Te extraño en cada gesto, en cada palabra que me guardo porque ya no puedo compartirla contigo, en cada instante que antes parecía cotidiano y que ahora entiendo que era un regalo.
Dejaste un legado inmenso, un reflejo de tu luz en todos los que tuvieron la fortuna de conocerte. Todos sabían lo especial que eras, todos pudieron sentir esa bondad, esa alegría y ese amor que irradiabas sin esfuerzo. Yo lo viví de cerca, y hoy me siento honrado y agradecido por cada momento a tu lado.
Tu amor sigue siendo mi refugio y mi fuerza. Me sostengo en él para continuar por nuestro camino junto a las niñas, porque sé que eso es lo que hubieras querido: que crezcan rodeadas del mismo cariño que tú sembraste en cada rincón de nuestro hogar. Cuando cierro los ojos, escucho tu voz y siento tu presencia tan viva en mi corazón, y ese abrazo invisible me da consuelo para seguir adelante.
No hay un solo día en que no piense en ti. En nuestra historia, en las huellas imborrables que dejaste en mi vida, en el amor infinito que siempre será mío. Te amaré por siempre, más allá de la distancia, más allá del tiempo, hasta el día en que volvamos a encontrarnos.
Con todo lo que soy, y todo lo que me dejaste,