17/05/2026
𝗘𝗹 𝘃𝗶𝗲𝗻𝘁𝗼, 𝗲𝗹 𝗰𝗮𝗰𝗮𝗼 𝘆 𝗹𝗮 𝗗𝗮𝗺𝗮 𝗱𝗲 𝗡𝗼𝗰𝗵𝗲:
Un regalo para mamá.
Al principio,
confieso que sentí ese pequeño n**o de incertidumbre.
¿Cómo respondería el cuerpo de mi madre, a sus 71 años, al trayecto en moto desde Caracas hasta Choroní?
Pero ella,
con esa vitalidad que la caracteriza y su entrenamiento constante con natación y caminatas diarias, me dio una lección de rendimiento y actitud en cada curva de la montaña.
Nuestra llegada a la Posada
fue el inicio de un fin de semana perfecto.
Octavio Saavedra, quien lleva alrededor de dos décadas cuidando cada detalle de este refugio junto a su familia, nos recibió con una calidez humana excepcional.
No solo nos hospedó,
sino que nos guió por las raíces de Choroní.
De la mano de Octavio conocimos a personajes que representan el corazón del pueblo, como el popular Roseliano y la tienda, de Yuresky.
Realizamos una degustación comparativa entre el cacao de Chuao y el de Choroní.
Aprender a identificar los matices de nuestra tierra a través del chocolate fue, sencillamente, un privilegio.
Para confirmar la compañía del mismísimo Dios con nosotros,
en la intimidad de la Posada,
una hermosa planta Dama de Noche decidió florecer en el jardín central.
Sin duda alguna, nuestro Padre Celestial,
es un Señor de detalles.
Disfrutamos Playa Grande, recorrimos Chuao y nos llevamos el alma llena de recuerdos y experiencias.
Estaré compartiendo con ustedes,
fotografías y vivencias de esta aventura con mamá,
gracias por todos sus buenos deseos.
¡Feliz comienzo de semana para todos!
ipaniza