Llegamos a un valle donde unas cuantas casas, de muchos colores, dibujan un pequeño pueblo de tradiciones agrícolas. Sus montañas pintan los atardeceres de matices que quedan pegados en los ojos del visitante. Las tres calles que dibujan el pueblo convergen en la plaza, frente a la iglesia. Una capilla domina las casas desde una pequeña colina. En sus calles también encontramos el reflejo de los t
rabajos que aquí sostienen al pueblo. Las artesanías como cestas de vástago de cambur y de junco son emblemáticas. La panadería a la salida del pueblo, camino a El Playón, ofrece para el pueblo y sus visitantes los ricos panes tradicionales de El Molino. La Posada Los Sauces ofrece un ambiente único y agradable rodeado de montañas, especial para aquellos que desean escapar de la rutina diaria de la ciudad y encontrar un espacio de relajación con aire fresco y clima frío. Ofrecemos paquetes turísticos para realizar montañismo, visitas guiadas a los siete Pueblos del Sur, pesca, actividades agrícolas entre otras.